Les cuento que traté de comprarme un jean, pantalón diablo fuerte diríamos en mis tiempos. Caminé, caminé y caminé, tanto como lo puede hacer una mujer ocupada, con el tiempo en contra.
¿Qué creen? No conseguí ninguno.
Tal parece que los comerciantes de este país se han olvidado de que no todas las mujeres miden 90-60-90 ni todas tienen 15 o 20 años.
También vivimos en este terruño mujeres que nos sentimos jóvenes, aunque el cuerpo ya diste de ser aquel de nuestros años mozos.





