Hay que tener mucho estómago para comerse ese dulce. Kittiwat Unarrom es una tailandés que prepara exquisitos dulces, pero lo raro es su apariencia, los dulces son en formar de manos, piernas, ojos, rostro ensangrentados, en fin. Cada pedazo parece la escena de un descuartizamiento de las mejores películas del Padrino.





