El amor por las polleras en Jacinta comenzó cuando nació su hija Marlene. Ella tenía una vecina que las confeccionaba, quien fue la que le enseñó a dar sus primeras puntadas.
Después se perfeccionó tomando cursos y lo demás es historia. Además de polleras, hace ropa de bebés, camisolas, enaguas, rebozos, entre otras prendas.





