Con un jadeo de cansada y arrastrando uno de sus pies, Gumercinda Gallardo llega a la escuela Guary en la comarca Ngäbe-Buglé, se sienta en su silla, mientras sacude el lodo de sus extremidades, pues ella no tiene calzados y llegar al colegio le toma varios minutos.
La joven de 19 años apenas cursa el tercer grado de la escuela primaria, pues su discapacidad y sus grandes necesidades económicas no le han permitido avanzar en su vida.





