Algo que no deja de causarme gracia es ver a mis compañeros mayores ingresando al mundo del BlackBerry y del Twitter. Sí, ese que para nosotros los jóvenes es normal y que no queremos admitir que estábamos como se dice con las plumas en la cabeza cuando ingresamos en esa onda.
Todo se inició con el cambio de equipos celulares en la empresa, ahora todos en la redacción tienen BB. Sé de quienes el día que se lo entregaron solo lo sacaron de la cajeta para verlo y hasta allí llegó, pero a la final, no les quedó de otra que empezar a usarlo.





