Fueron los llantos de los infantes, por más de una hora, que a medianoche obligaron a los vecinos, quienes estaban destrozados de tanta angustia, a llamar a las unidades de la Policía Nacional para que atendieran el caso.
Fueron las unidades de la Policía de Niñez y Adolescencia de San Cristóbal quienes entraron al apartamento y en brazos sacaron a los niños con todo y mamaderas.





