En cada salón puede haber hasta cinco niños en esta situación, lo que perjudica al menor de edad porque no tiene acceso a las becas escolares, y al terminar el noveno o duodécimo grado tiene problemas para obtener su certificado de culminación de clases.
El problema no solo ocurre con los hijos de colombianos nacidos en Panamá, sino también con hijos de panameños.





