Cuando llegó a la capital de su natal provincia de Chiriquí, consiguió trabajo en una fábrica de colchones que estaba ubicada detrás de Vidrios y Espejos la Garantía. Allí empezó limpiando, lavando servicios, barriendo la oficina y botando basura.
Pero su afán de superación iba más allá de ser simplemente el que limpiaba la oficina, por eso observaba cómo sus compañeros hacían los colchones y los aprendió a confeccionar.





