Hoy comienza el año escolar con los sinsabores de todos los años. Parece un disco rayado: las escuelas no están listas, los maestros y profesores son insuficientes, no todos están nombrados, el temor a paro de los docentes, la falta de diálogo y un largo etcétera.
Bueno, como dice una buena amiga mía: "a lo hecho, pecho". En otras palabras, hay que tomar el toro por los cuernos y si no hay filete, buenos son los huesos para sopa.





