¡Mmm... qué rico! Solemos decir cada vez que nos referimos a esas delicias interioranas y que aunque parezca mentira, muchos no tienen la oportunidad de saborear como otros.
El fin de semana estuve en mi querido Antón, junto a la familia. Solo fueron dos días, pero faltó estómago para comer tantas cosas ricas. Aunque este año las frutas están como atrasadas, no pudimos dejar por fuera los mangos, sandías, piñas y melón, esas frutas que refrescan el calor de estos días.





