Aquí la reina Estefanía Mora y sus princesas lucían hermosas ante miles de personas que las aplaudían, mientras bailaban al ritmo de la murga.
Les cuento que hubo una tanda continua de reggae, que se inició con Demphra y sus bailarines.
El público saltaba, cantaba y gritaba cuando vio a esta artista, que le dio duro a los hombres con sus temas. Ella fue la que se comió la tarima. ¡Oh, my God!





