Ella lleva aproximadamente año y medio en el lugar y cada día agrega a la venta un producto nuevo, ya que son los clientes los que le dan la idea de las cosas que puede vender en su local.
Con un préstamo montó su negocio y poco a poco fue comprando los equipos (batidoras, cucharas, jarras), por lo que le da gracias a Dios de lo que tiene hoy día.





