Qué linda en la rama la fruta se ve/ si lanzo una piedra tendrá que caer/ no es mío este huerto/ no es mío, lo sé/ mas yo de esta fruta quisiera comer/ mi padre está lejos/ mamá no me ve/ no hay aquí otros niños/ quién lo ha de saber/ mas no, no me atrevo/ a cogerla porque/ parece que siempre sus ojos me ven/ papá no querría besarme otra vez/ mamá lloraría de pena también/ mis maestros dirían/ qué niño tan malo/ no jueguen con él.
Más que una canción de niños, esta es una lección de vida muy bien aprendida durante mi niñez.





