Sí. Está bien que todo jugador de fútbol sueñe con llegar a ser un profesional y vestir la camiseta de su selección nacional, pero ese hecho lleva consigo un compromiso de respeto hacia cada ciudadano del pedazo de tierra al que este represente.
Un futbolista profesional debe ser suficientemente profesional, y perdonen la redundancia, como para saber cuándo está en óptimas condiciones para defender al país que ama y que lo vio nacer, aunque sea en un partido amistoso.





