Noris Gómez, residente en La Siesta de Tocumen, mencionó que hace casi un año está asistiendo al programa y le ha parecido excelente todo, porque aprendió a tratar a sus compañeros como parte de su familia, ella asiste tres veces por semana a recibir atención médica.
A los pacientes se les dio regalos, alimentos secos y degustaron de un almuerzo, lo que los hizo olvidar sus males por un momento.





