El año 2012 comenzó, pero para muchas familias pobres del interior del país, este nuevo año no ha traído nada nuevo. Una de esas es la familia de la indígena Felicia Carpintero, quien vive en condiciones infrahumanas en la barriada La Soledad, ubicada en la ciudad de Santiago.
Los anhelos y esperanzas de esta humilde madre para este año, que apenas se inicia, están puestos en poder llegar a tener los recursos necesarios para ofrecerles a sus siete hijos, comida y una casa decorosa.





