Con esta filosofía, un grupo de profesionales de distintas ramas, todos amigos unidos por el deporte, emprendieron una larga y difícil travesía desde la capital para llegar con su cargamento de regalos a la apartada comunidad de Las Cuestas de Marica, en el corregimiento de Toabré, distrito de Penonomé.
¿La misión? Celebrar el Día de Reyes, el 7 de enero pasado, para llevarles alegría a decenas de niños y sus padres.





