Si el rango de intensidades del sistema auditivo es superado y la exposición es sostenida comienzan a producirse efectos nocivos de orden fisiológico y psicofisiológico sobre la salud.
De acuerdo con los datos proporcionados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la pérdida de audición provocada por el ruido es una de las enfermedades irreversibles más frecuentes y problemáticas de la actualidad.
La estimulación auditiva resulta beneficiosa para el desarrollo de los bebés, pero hay que tener en cuenta, el límite de la intensidad de los sonidos.





