Es la segunda causa más común de muerte de niños en el mundo.
La diarrea causa desnutrición y, a la vez un niño desnutrido, es más vulnerable a agravarse y morir cuando enferma de diarrea, aclara el manual Ayudando a crecer de la Organización Panamericana de la Salud.
La mitad de las defunciones infantiles por diarrea se deben a la deshidratación. En la mayoría de los casos es posible prevenir la deshidratación dando de beber a las niñas y niños más líquidos de lo normal y alimentándolos bien desde el inicio de la enfermedad.





