Al principio, el pequeño no reconoce la diferencia entre el día y la noche y hay que ayudarlo a formar un hábito adecuado.
Las rutinas que el bebé desarrollará en su vida dependerán de las adecuaciones o repeticiones que reciba de su cuidadores, explica la Lic. Gilma González, Terapeuta Ocupacional del Centro de Desarrollo Infantil "Personitas del Mañana".





