Familiares de este pelotero no se despegaron del televisor mientras jugaban los Yanquis contra los Mellizos de Minesota.
Al momento que Mariano salvó su partido 602 de por vida, los brincos y los gritos no se hicieron esperar y un despliegue de fuegos artificiales se escuchaba por el sector de Puerto Caimito. Niños, adultos, hombres y mujeres disfrutaron este partido como si se tratara de una serie mundial.





