Abandonó. Todo pintaba bien para el corredor Alonso Edward hasta que en los 70m de carrera, el pueblo panameño suspiró y vio cómo, una vez más, el fantasma de las lesiones le jugaba una mala pasada. Esta vez, el tormento se vivió en la final de los 200m planos, en el Mundial de Atletismo de Daegu, Corea del Sur.
Una lesión frontal en el músculo cuádriceps fue la que tumbó el sueño del pueblo panameño, que quería ver la bandera en el podio de Corea del Sur.





