Gritos de dolor e impotencia podían escucharse en cementerio de Nueva Vigía en Colón, cuando los familiares de José Montenegro le daban el último adiós.
Montenegro, es uno de los afectados a causa de la bacteria KPC; sin embargo durante su estadía en el Complejo Metropolitano se le dieron dos diagnósticos equivocados, debilitándo de sobremanera la condición del hombre de 30 años que dejó en la orfandad a cuatro hijos.





