Al estar rodeados por tanta violencia, existen altas probabilidades de que la persona caiga en la delincuencia, sin embargo, Emanuel Rodríguez y Alberto Araúz, ambos de 15 años, tienen como objetivo cambiar para bien y cosechar lo aprendido con otros niños.
Emanuel tiene sueños como cualquiera y uno de esos es el amor por el fútbol, cuenta que su barrio en Santa Marta, distrito de San Miguelito, es bastante humilde y a la vez peligroso, pues los robos están a la orden del día. A su corta edad le ha tocado observar transportación de drogas y robos.