Con espacios asignados, cada uno acaparando su territorio y queriendo llamar más clientes que su compañero, están los buhoneros que han improvisado todo un mercadito en la estación del metro en San Isidro.
Un usuario al que llamaremos "Antonio" utilizó las escaleras eléctricas para bajar de la estación, antes de abandonar las instalaciones, lo primero que observó fue una mujer que pregonaba, "venga, las pastas de diente; las Colgate a dólar; venga, lleve su pasta", solo la escuchó y siguió su curso.





