Gran cantidad de llantas son arrojadas cada mes a la basura, teniendo como destino final los vertederos a cielo abierto o bien los patios y lotes baldíos, lo que además de ser altamente contaminante, puede convertirse en un potencial problema de salud al ser criaderos de mosquitos y otras alimañas.
Paliar el problema medioambiental que conlleva la mala disposición de estos neumáticos es posible, únicamente, a través de un programa de reciclaje que permita reutilizar su material y convertirlos en artículos útiles para las familias.





