El pasado 26 de abril, uno de los principales líderes opositores rusos, Alexei Navalny, fue rociado con un líquido verde que le dejó la cara manchada.
La foto del político con la cara pintada corrió por las redes sociales y él la utilizó como gesto de desafío hacia el gobierno de Vladimir Putin.
Navalny ha contado ahora que acaba de ser operado en un clínica de Barcelona de uno de sus ojos y que recuperarse le llevará meses.
No es la primera vez que un líder opositor ruso es rociado con este líquido. Pero, ¿de qué se trata?





