Johan Camargo llegaba a primera base e, inmediatamente, la pelota era guardada en la caseta de los Bravos de Atlanta.
Era el momento que había esperado el pelotero panameño, su primer imparable en las Grandes Ligas.
Pero el incogible de ayer tuvo un detalle importante porque Camargo lo logró ante los envíos de otro panameño, el relevista de los Padres de San Diego Christian Bethancourt, en la parte baja del octavo episodio.





