Puerto Rico volvió a quedarse a la orilla de la gloria máxima en el Clásico Mundial de Béisbol.
Con sus bates silenciados en la final, los puertorriqueños sucumbieron el miércoles 8-0 ante Estados Unidos y por segunda edición seguida debieron conformarse con el subcampeonato.
Luego de cuatro fallidos intentos, el anfitrión Estados Unidos se adjudicó el título por primera vez.
Marcus Stroman lanzó seis "innings" en blanco e Ian Kinsler bateó un jonrón de dos carreras para liderar la contundente victoria estadounidense.





