Pelucas, maquillaje y barbas, tacones o zapatillas, glamur y vulgaridad. En la creciente cultura del "vogue" en México cada uno se expresa como quiere en un baile con poses y movimientos que desafían el género y la discriminación del colectivo de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales o LGTB.
"En México, la publicidad y los medios solo representan un cierto tipo de cuerpo: lo blanco y lo rico. En el 'vogue' hay toda un estética que celebra la diversidad de los cuerpos: morenos, torcidos, gordos. Todos tenemos una cabida", dice a Efe Omar Feliciano, alias "Franka Polari".





