Cada vez crece más la zozobra de los pacientes que acuden al centro de salud de San Isidro, por lo saturadas que se encuentran las instalaciones. Al día se atienden entre 700 y 800 personas.
En días pasados, cerca de las 8:30 a.m., una paciente había acudido a una cita ya programada para medicina general, aunque llegó temprano, media hora después fue que la llamaron al consultorio.
A diario, como esa historia hay muchas, los pacientes no ven la diferencia entre ir al cuarto de urgencias o acudir a una revisión planificada.





