Está imparable. A pesar de que Adele protagonizó un trágame tierra durante su homenaje a George Michael, se convirtió en la reina absoluta de los premios Grammy.
Con su álbum "25" y su canción "Hello" superó a Beyoncé en las tres categorías principales y repitió su hazaña del 2012: ser la máxima galardonada.





