Ahora todo es color de rosa, o por lo menos es lo que aducen los buhoneros que hace más de un mes se mudaron al Mercado de las Américas, ubicado en Calidonia, y que antes estaban en el Terraplén.
Según Carlos Barrera ahora están seguros, confortables y los clientes no han dejado de ir al sitio, a pesar de que eso era su preocupación al principio. "Es cuestión de acostumbrarse, ya que al día hay ventas hasta de $300 y los robos ya no existen", aseguró el vendedor.





