Lo admito. Estoy cansando y he tomado una decisión.
Después de siete años y medio viendo televisión como un demente sin causa y después escribir sobre lo bueno y malo que veo en ella, aproximadamente 1180 columnas, llega un punto en que la mente y el estómago te piden un 'break' porque no es fácil.
No es fácil estar pendiente de 12 pantallas, ver tanta porquería y no intoxicarse. No vomitar, que no se te descomponga el estómago y tengas que correr a tomar lomotil.





