Jahir Ruiz, de 38 años, todos los años lleva la difícil tarea de representar a Jesucristo.
Este es el tercer año que debe darle vida al hijo de Dios en el viacrucis que dramatizará en Panamá Viejo.
Su contextura se ha reducido de 190 libras a 155. Su apariencia cambió, ahora su papada la cubre un tumulto de barba, que deja a la vista los retratos de Jesucristo que por años ha sido imaginado y pintado por grandes pintores.





