Berto no es lo que se dice propiamente un Adonis. Ni siquiera un mozalbete. ¿Hábil con la palabra?, eso sí. Y desesperado por recuperar la recién perdida vida marital.
Coloca a su 'amigo' Javier en una encrucijada. A raíz de que le pegó al gordito.
Entonces, se dan una serie de situaciones, cada cual más divertida y más compleja y donde se le sale el cobre al uno y al otro, y a Gisela también.
Porque, 'la carne es débil'.
Porque, como dicen por ahí, billetera mata a galán.





