Haciendo a un lado las preocupaciones por su seguridad, el papa Francisco llegó el miércoles a Kenia en su primer viaje a África y pidió a los kenianos trabajar por la paz y el perdón, entre una oleada de violencia extremista en el continente que amenaza con perturbar su viaje.
Francisco fue recibido por el presidente keniano Uhuru Kenyatta y un grupo de canto y baile tradicional en el aeropuerto Internacional de Jomo Kenyatta, donde inició su viaje de seis días que también lo llevará a Uganda y la República Centroafricana, un país en pugna entre cristianos y musulmanes.





