El papa Francisco dirigió el viernes la atención de los obispos del planeta hacia las crisis del mundo real, al denunciar el aumento de conflictos en Siria e Irak y solicitar mayor diplomacia para poner fin a la "crisis humanitaria de enormes proporciones''.
Francisco emitió la apelación durante una reunión de unos 270 obispos, incluidos prelados y patriarcas de Oriente Medio, que se encuentran en Roma durante tres semanas para concretar mejores maneras de proveer atención pastoral a las familias católicas.





