Se podría decir que Taylor Swift es una bebé Oprah, y el escenario es su versión del sillón de Winfrey.
Por mucho es la estrella pop más importante de la actualidad, y ahora su poder ha llegado a alturas aún mayores y salido del ámbito musical gracias a su superexitosa gira llena de invitados especiales 1989 World Tour.





