Los fiscales en Zimbabwe todavía tratan de ver de qué acusan a uno de los presuntos implicados en la muerte del león Cecil, cazado por un dentista estadounidense que ha despertado la indignación de los defensores de los animales.
Mientras, las autoridades zimbabuenses buscan para su interrogación a Walter James Palmer, quien ha mantenido un bajo perfil ante las protestas que se han realizado frente a su clínica, pero de acuerdo con la embajada de Estados Unidos en la capital, Harare, no hay información sobre algún pedido de extradición.





