Es recomendable que la música que se presente a los niños tenga un ritmo placentero, cómodo y con letras sencillas para una mayor captación del mensaje y rápida memorización.
Los trabalenguas musicales son muy utilizados para la enseñanza, sobre todo en niños con dificultades en el lenguaje, siendo un ejercicio muy recomendado por terapeutas del habla.





