Irán y Nigeria pactaron el lunes un empate sin goles en un partido de mucho choque y poco fútbol, correspondiente al Grupo F de la Copa del Mundo.
Cuando la jugada que más se repite en un encuentro es la colisión entre dos jugadores que saltan para disputar un balón por alto, el espectáculo no anda muy bien. Pero esa fue la tónica del partido más deslucido que se ha presentado hasta ahora en el certamen de Brasil, el primer empate después de cuatro jornadas llenas de goles y emociones.





