Nadie esconde en los Spurs de San Antonio que, con su ventaja de 3-1 en la final, están cerca de lograr el que sería su quinto título de la NBA, aunque para ello antes tienen que ganar hoy el quinto partido de la serie frente a los Heat de Miami.
Los Spurs esperan que en este choque decisivo el veterano ala-pivote Tim Duncan vuelva a ser, a sus 38 años, un líder en plenitud de forma, pues su aportación será fundamental para que el equipo se convierta en la cuarta dinastía de la NBA.





