Un comisión de Oregon ordenó que un incinerador dejara de recibir desechos médicos empaquetados para generar electricidad tras enterarse de que los residuos que han estado quemando pueden incluir tejidos de fetos procedentes de abortos en Columbia Británica, Canadá.
Sam Brentano, presidente de la junta de comisionados del condado Marion, dijo el miércoles por la noche que el organismo tomó medidas inmediatas para prohibir futuras entregas de tejido humano en la planta que desde 1987 convierte desechos en energía.