La doctora sudanesa Mariam Ishaq, que fue condenada a muerte el pasado 15 de mayo por convertirse al cristianismo, dio a luz a su segundo hijo en el hospital de la prisión donde se encuentra recluida en espera de su ejecución.
Uno de sus abogados, Mohamed Ibrahim, dijo que Ishaq, de 27 años, dio a luz ayer, de manera natural, a una niña que, al igual que la madre, se encuentra en buen estado de salud. Su primer hijo, de dos años de edad, vive con ella en prisión.





