- La cancha de fútbol es una inmensa fosa común de víctimas que dejó el huracán Mitch.
Sentado en una cancha de tierra enclavada entre el pestilente río Choluteca y los cuatro carriles del bulevar de las Fuerzas Armadas, Maynor Ayala, un niño de 11 años, solo ve dos maneras de salir de los barrios controlados por pandillas:





