Una conocida serie de cómics ha generado una sonada polémica en Japón al aludir a los riesgos de las radiaciones de la planta nuclear de Fukushima, lo que según las autoridades locales, puede dañar la percepción pública sobre la situación de la central.
En las últimas entregas de Oishinbo, un exitoso manga que se publica semanalmente desde 1983, el protagonista principal un periodista sufre hemorragias nasales tras visitar la planta, dañada durante el terremoto y el tsunami del 11 de marzo de 2011.





