Puchy y Scooby han encontrado en el cuartel de Santa Marta el amor y el cariño que al nacer les negaron sus amos.
Estos dos canes, un buen día llegaron al cuartel y nunca más se fueron, pues lo hicieron su hogar.
Lo mejor de todo es que los uniformados no han sido indiferentes a estos animalitos, pues los alimentan, los bañan y les dan mucho cariño y amor.
Según las unidades, Puchy y Scooby los cuidan y de noche son unos excelentes vigilantes, ya que le ladran a todo sospechoso que llevan al cuartel.





