ara Daddy Yankee, son pocas las diferencias entre la música y el deporte. En los dos ámbitos se necesita pasión, disciplina, un gran sentido de competitividad, una coraza dura para aguantar golpes físicos y emocionales y la malicia suficiente para convertirlos en negocios que funcionen.
Esas características son las que, según él, lo han hecho merecedor del galardón especial Ídolo de la Juventud en Premio Lo Nuestro 2014, y también las que lo mantienen enfocado en su nuevo rol.





