Sórdidos detalles de la adicción a las drogas de Philip Seymour Hoffman han salido a la luz durante la investigación de su muerte, ocurrida hace dos semanas por una sobredosis de heroína.
Robert Vineberg, el hombre señalado como proveedor de drogas de Philip Seymour Hoffman, ha contado a la policía y la prensa que el actor solía visitarlo en su departamento ubicado en Mott Street, en Nueva York. Y una vez ahí, consumían heroína. Seymour se la inyectaba, yo prefería aspirarla, dijo Vineberg.





