Shaun White vino a Sochi con la intención de ganar un par de medallas de oro. Se va con las manos vacías.
Carismática figura de los deportes extremos, el estadounidense fracasó ayer estrepitosamente en su intento por conquistar una tercera medalla olímpica de oro consecutiva en la modalidad halfpipe del snowboard de los Juegos de Invierno, apartado del podio por un audaz suizo y un par de japoneses.





